La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a los políticos de Estados Unidos no utilizar a México como tema de campaña electoral, luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, reconociera los avances del gobierno mexicano contra el narcotráfico, pero considerara que los esfuerzos realizados hasta ahora “no son ni de lejos suficientes”.
Durante su conferencia matutina de este jueves 10 de septiembre en Palacio Nacional, Sheinbaum relacionó las declaraciones del funcionario estadounidense con las elecciones legislativas que se celebrarán en noviembre en ese país. “Ellos tienen elección en noviembre, y como hemos dicho, que no usen a México en su campaña”, señaló.
La mandataria cuestionó que desde Washington se reconozcan los resultados obtenidos por México en materia de seguridad y, posteriormente, se sostenga que las acciones son insuficientes. Insistió en que Estados Unidos también debe atender los problemas relacionados con el consumo y distribución de drogas, el lavado de dinero y las redes criminales que operan dentro de su territorio.
Las declaraciones de Sheinbaum respondieron a lo expresado un día antes por Rubio durante una visita a Ecuador. El secretario de Estado aseguró que México ha realizado más acciones que nunca contra las organizaciones criminales, aunque afirmó que todavía existen extensas zonas del país donde los grupos del narcotráfico mantienen un importante nivel de control.
Rubio calificó a los cárteles mexicanos como “la cabeza de la serpiente” y sostuvo que representan una amenaza para Estados Unidos. Señaló que la intención de Washington es enfrentarlos en colaboración con el gobierno mexicano, pero advirtió que esa amenaza tendrá que ser combatida “de una manera u otra”.
El funcionario estadounidense también mencionó la violencia contra políticos, jueces y periodistas en México y aseguró que los grupos criminales han incrementado el uso de drones para actividades ilícitas en la zona fronteriza.
Sheinbaum ha sostenido que la cooperación bilateral en seguridad debe mantenerse bajo los principios de respeto a la soberanía, responsabilidad compartida y coordinación sin subordinación. Su gobierno también ha reclamado a Washington mayores acciones para frenar el tráfico de armas hacia territorio mexicano y combatir las estructuras financieras y de distribución de drogas que operan en Estados Unidos.
El intercambio ocurre en medio de una cooperación bilateral reforzada contra el crimen organizado. El gobierno mexicano reportó esta semana que, en casi dos años, las fuerzas federales han asegurado más de 500 toneladas de drogas, 9.5 millones de pastillas de fentanilo e inhabilitado alrededor de 2 mil 700 laboratorios clandestinos y áreas utilizadas para producir metanfetaminas.
La respuesta de Sheinbaum marca nuevamente la posición de México frente a las presiones estadounidenses: mantener la colaboración contra el narcotráfico, pero rechazar que la situación de seguridad mexicana sea utilizada como argumento de política interna durante el proceso electoral de Estados Unidos.


