Las inundaciones repentinas que golpearon este miércoles el norte de Nepal dejaron al menos 95 personas muertas y 403 desaparecidas, entre ellas cientos de extranjeros, luego de que una violenta corriente de agua, lodo y rocas arrasara comunidades cercanas a la frontera con el Tíbet.
La emergencia afectó principalmente al distrito de Rasuwa, donde el desbordamiento del río Bhotekoshi destruyó viviendas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos. De acuerdo con autoridades nepalíes, entre los desaparecidos se encuentran 341 extranjeros y 62 ciudadanos de Nepal. India concentra el mayor número de extranjeros sin localizar, con 133 personas, seguida de Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá.
Una parte importante de los turistas se encontraba en la región para viajar hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, en el Tíbet, considerados sitios sagrados para hinduistas, budistas y jainistas. Equipos del Ejército y la Policía de Nepal mantienen las labores de búsqueda y rescate, apoyados por helicópteros, mientras el gobierno solicitó asistencia a India y China.
Las primeras evaluaciones apuntan a que una avalancha de hielo y rocas pudo bloquear temporalmente el río Lhende Khola y posteriormente liberar una gran cantidad de agua río abajo. Las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de una nueva crecida y han pedido a la población alejarse de las riberas de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.
El desastre también alcanzó territorio chino. En la región del Tíbet, las autoridades reportaron al menos tres muertos y 265 desaparecidos por un deslizamiento cerca del paso fronterizo de Gyirong. Con las víctimas registradas en ambos países, el saldo de la emergencia asciende a por lo menos 98 fallecidos, mientras continúan las operaciones para localizar a cientos de personas.


